martes, 14 de julio de 2009
Una plática con alguien supremo entre sueños...
Recuerdo que miré a mi alrededor, era un lugar demasiado iluminado y no veía con claridad, sólo escuché una voz que me dijo- Da un paso hacia adelante- así lo hice. Al dar el paso, logré ver unos pies enormes, me sentía pequeña. La voz que provenía de una boca que no alcanzaba a ver, me dijo de nuevo- Haz muerto, soy Dios y estas aquí para ser juzgada. Para decidir a dónde irás, cielo o infierno, deberás responder a una pregunta, de lo que respondas se decidirá lo que sufrirás o gozarás- Enseguida pensé- ¡Ya me cargo…!- Y Dios me preguntó-¿Dime las personas que crees tú que te han amado?- Comencé a recordar familia, amigos, le dije todos los nombres que yo creía que eran la respuesta. Después de terminar mire al piso y esperé sentencia.
-¿Es todo lo que tienes que decir?- Moví la cabeza diciendo no y comencé de nuevo- Nunca me había preguntado eso en mi vida, es por eso que no puedo darte una respuesta satisfactoria. Fuera de mi familia no hay mas de algunas personas, las cuales puedo contar con una mano, que me conocen bien. Para responder a tu pregunta tendría que responderme a mí misma ¿por qué río?¿qué pasa por mi cabeza en mis momentos de seriedad?¿qué es lo que más me lastima que me hagan?¿qué me hace llorar? ¿qué me hace reír?¿qué es lo que me motiva o lo que no?¿qué es lo que me deprime?¿por qué me deprime?¿por qué me gusta estar sola?¿por qué miro al cielo y veo la luna y las estrellas deseando ser una?¿qué me enoja?¿qué hace que me guste una persona o qué no?¿por qué no tuve a alguien que me hiciera sentir viva?¿por qué no sentí esa soledad por alguien?¿por qué no mostré nunca cómo era en realidad?¿por qué no lloré por alguien?¿por quién viví o por quién pensaba en morir si era necesario?, tantas preguntas y tan pocas respuestas.- Y guardé silencio- Enseguida una mano gigante me tomo por la espalda, me hizo bolita, me metió a su boca y me escupió como un papel. Mientras caía escuche a lo lejos- Aún no es tu momento de morir, tienes demasiadas preguntas sin responder y a mi me da flojera respondértelas. Vive y nos veremos luego.- Y desperté
Atte
Dany M.
Buscando una solución...
Atte
Dany M.
-“El viento se llevará mi dolor, mi razón opacará la voz de mi corazón y mis lágrimas jamás llegaran a ver la luz de un nuevo amanecer.”
Una noche viendo al mundo desde mi cama...
Atte
Dany M.
- Mientras yo sigo caminando, seguirás viviendo en mi mente y yo en la tuya, algún día coincidiremos, cuando estemos listos"
domingo, 5 de julio de 2009
Una pequeña historia un tanto larga
-“¡Silencio!- Gritó el Cuerpo cuando el juicio comenzó, con una voz tan fuerte que pareció que las paredes del lugar se estremecían- ¡Silencio y atención!, hoy estamos aquí reunidos porque se ha cometido un gran crimen, el Corazón aquí presente es acusado de haberse enamorado, cosa que esta completamente prohibida en este lugar, Corazón ¿Cómo se declara?- Volvió la cabeza hacia el Corazón, lo miró o al menos eso parecía ya que las cuencas donde deberían estar los ojos estaban vacías y si lo mirabas sabías que su mirada estaba dirigida hacía tí, era una sensación tan extraña que intimidaba.
Culpable- respondió el Corazón sin titubear.
Todo el Cuerpo se estremeció- ¿¡Cómo te atreves a decirlo sin una pizca de pena, con todo lo que has ocasionado!? El Cerebro, aquí presente ha perdido por completo el control, el Estómago se queja de cosquilleos extraños, las Manos se quejan de sudoración extrema y las Piernas, las pobres Piernas se quejan de temblor excesivo y eso sin mencionar a los demás que hoy están aquí.
El Corazón pensó un momento y con voz fuerte, clara, pero sobretodo hermosa e imponente respondió- Hace algún tiempo yo era lo menos importante Señor Cuerpo, las Piernas caminaban como siempre, las Manos sostenían los objetos como siempre, el Estómago digería como siempre y el Cerebro, el bendito Cerebro razonaba como siempre, mi voz era opaca, chillona, imposible de entender. La Razón nunca me dejaba participar, siempre me callaba, decía que era un inútil y que no debería existir, alguna vez el Estómago me preguntó ¿Quién era yo y para que servía? Fue en ese momento, esa pregunta, ese instante en que decidí que era suficiente. Me había cansado y era momento de que todos supieran quien era, quien soy yo, alguna vez poderoso cuando era pequeño y en esos momentos débil y me sentía viejo.
Lo recuerdo bien, era verano observé el amanecer y entré en acción. Todo comenzó con el Estómago, fácil de dominar, reaccionó al instante casi sin saber que el que ocasionaba todo eso, era yo, el insignificante Corazón. Después siguieron las Manos, tan distraídas, tan absortas en lo que hacen, ya que ninguna de las dos sabe lo que hace la otra, empezaron a tener problemas para sostener lo que el Cerebro les ordenaba y hacer su trabajo, así ya tenía controlado dos partes casi insignificantes, pero ya las tenía y mi voz había empezado a oírse. Me comenzaron a perseguir, todos, el Cerebro estaba preocupado, se preguntaba ¿cómo había sido posible que hubiera perdido el control total de dos lugares que estaban bajo su mando hacía algunos días atrás? Mientras el Cerebro consultaba al Señor Cuerpo, seguí lentamente con las Piernas, fueron un trabajo difícil, pero lo conseguí, ahora cuando yo lo decía, el Estómago cosquilleaba, algo así como mariposas; me imagino que alguna vez se percató de esa sensación Señor Cuerpo; las Manos sudaban y las Piernas temblaban.
Pero faltaba lo más importante, el Cerebro, la maldita Razón, tardé algún tiempo, de hecho algunas veces casi, casi me di por vencido, pero había algo que no me dejaba retroceder, creo que más que nada era Orgullo, así que poco a poco, fui infectándolo y ahora, heme aquí frente a usted. Sólo que ahora hay algo diferente en mí, y aprovechando que ya tengo la atención de todos mi voz vuelve, me siento rejuvenecido y tengo el poder, y su Señoría, permítame decirle que usted incluso ya está bajo mi poder.
El Cuerpo tembló, un escalofrío le recorrió, abrió esos ojos vacíos como si fuera a explotar de ira, bajó rápidamente las escaleras y estuvo de frente al Corazón, de repente su piel se volvió pálida y comenzó a caer y antes de que cayera rendido ante el poder tan sorprendente del Corazón, aquella cosa que hizo que todos y cada uno de los arrogantes que no le habían prestado atención cayeran, preguntó ya casi sin voz- ¿Cómo lo lograste?¿cómo conseguiste dominarnos a todos sin que nos diéramos cuenta de ello y en tan poco tiempo?- Su voz apenas fue audible cuando acabó la pregunta.
El Corazón con una irónica sonrisa miro al Cuerpo que sucumbía ante Él y dijo- Si me hubieran prestado atención desde el principio hubieran sabido librarse de mi poder, pero por orgullo, temor, por andar con prisas no lo notaron y en un momento en que tú Cuerpo tomaste un descanso, aproveché para tomar control total del Cerebro, el secreto es simple, una palabra, un sólo nombre… nos enamoramos, y yo fui el que ocasionó todo, ese es mi virus, mi horrorosa infección… ahora Queremos, y para que yo pierda de nuevo el control… pierda de nuevo la voz… falta mucho… ahora sólo nos queda disfrutar… sin miedo…sólo disfrutar…- El Corazón bajó del lugar en el que estaba, lentamente, sin prisas y con una sonrisa que parecía casi una mueca, miró a su alrededor y se sintió Poderoso, pasó entre todos y nadie le hizo nada, salió del cuarto y tomó su antiguo lugar, ahora Él era el que mandaba, sonrío para sí mismo y dijo- ¡El Juicio al Corazón ha terminado! El veredicto…- El Corazón sólo rió- Ahora, a disfrutarlo-…”
Atte
Dany M.
Nunca sabes lo que vendrá, hasta que lo tienes frente a ti y aún así a veces seguimos ciegos...
